Lavarnos las manos: Joseph Lister, el mercado y el coronavirus. Escrito por Zuleika Durán Salaberría.
Nada como una pandemia para concienciar lo enseñado pero tal vez no aprehendido. Es muy diferente hacer algo por tradición que hacerlo gracias a su causa. Desde niños en casa y luego, en la escuela, nos repetían hasta el cansancio eso de “Lávate las manos…”, “con agua y jabón…”, en especial antes de comer o después de jugar afuera. De grandes, vemos cómo las personas mantienen o no esta suerte de adiestramiento en nuestros sitios de trabajo o en casa de amistades, aunque no solemos juzgar con demasiada dureza esa flexibilidad que muchos dan a este tipo de normas, o por lo menos era así antes del año 2020. Las situaciones obvias nos impulsan al aseo, como el intentar hablar al despertarnos, levantar el brazo después de trotar o imaginar lo que le haríamos al teléfono con unos dedos tan grasientos, pero con respecto a los microorganismos, sabemos que están allí y no son buenos en la mayoría de los casos, pero no nos i...