Entradas

Mostrando entradas de 2020

La extranjera mucho después de Camus: Crónica sobre el caso Darlie Routier. Escrito por Zuleika Durán Salaberría. (La descripción de los hechos expuestos en el bloque medio de este escrito es en gran parte traducción del artículo "Tal vez Darlie no lo hizo", Texas Monthly Magazine, julio del 2002).

  Cualquiera podría pensar que Meursault no habría terminado en la guillotina si hubiera sido juzgado en nuestros tiempos. La pena de muerte gracias a su incapacidad de llorar en el funeral de su madre más que por matar al árabe, parece el desenlace de una ficción producto de una mezcla entre medievalismo y tiranía de convenciones sociales, lejana a nuestra realidad actual, ahora blindada contra gazmoños, leguleyos y altísimos niveles de manipulación. No habría mayor problema en aceptar esta premisa si no fuera porque cada día somos testigos de casos como el de la novela. Parece que en el ambiente intelectual de nuestra era, llena de personas alfabetizadas, inclusivas y tecno-informadas-comunicadas, fluye la innovación de las ideas sin una vuelta atrás sobre aquellas desterradas cuando las bases mismas de nuestras sociedades fueron sacudidas por la sensatez. O tal vez es la conclusión lógica sobre algo que en la práctica no tiene la necesidad de cumplirse.   Los progresos me...

Lavarnos las manos: Joseph Lister, el mercado y el coronavirus. Escrito por Zuleika Durán Salaberría.

Nada como una pandemia para concienciar lo enseñado pero tal vez no aprehendido. Es muy diferente hacer algo por tradición que hacerlo gracias a su causa. Desde niños en casa y luego, en la escuela, nos repetían hasta el cansancio eso de “Lávate las manos…”, “con agua y jabón…”, en especial antes de comer o después de jugar afuera. De grandes, vemos cómo las personas mantienen o no esta suerte de adiestramiento en nuestros sitios de trabajo o en casa de amistades, aunque no solemos juzgar con demasiada dureza esa flexibilidad que muchos dan a este tipo de normas, o por lo menos era así antes del año 2020.              Las situaciones obvias nos impulsan al aseo, como el intentar hablar al despertarnos, levantar el brazo después de trotar o imaginar lo que le haríamos al teléfono con unos dedos tan grasientos, pero con respecto a los microorganismos, sabemos que están allí y no son buenos en la mayoría de los casos, pero no nos i...